No hay nada más lindo que hacer a alguien sonreir y más si es tan solo con el sencillo echo de brindar tu amistad y compañía. Aunque ser padrino de un estudiante de primero básico no se trata sólo de dibujar una sonrisa en sus caras, fue lo que más vimos, junto a gestos de cariño, ansiedad por mostrar sus juguetes y mascotas y unas ganas increibles de bailar, durante el primer encuento de pequeños(as) con sus padrinos de Cuarto Medio.

La actividad articulada entre primeros básicos y los alumnos que quisieron asumir esta gran responsabilidad de servicio al projimo, realizada el pasado viernes, tenía como objetivo presentar a los padrinos, quienes ya se habían presentado en videos enviados a los niños(as).

“Esta actividad constituyo una ocasión muy importante, puesto que en ella  se crea el primer lazo del acompañamiento”, nos compartió Miss Marcela Salinas L., directora del Ciclo Inicial. Es el inicio de un hermoso camino de compartir y disfrutar en torno a los valores de nuestro colegio que ha sido tradición por decadas.

Aunque la reunión se hizo corta estuvo repleta de emoción, que no terminó con la despedida, pues, esto recién empieza y esperamos poder realizar en un corto futuro actividades presenciales.

Sin duda, estamos viviendo momentos difíciles, primero el estallido social y luego la pandemia, han hecho estragos en muchas familias, desde el punto de vista económico, emocional y de salud y ello no sólo en personas ajenas a nuestro colegio, si no también dentro de nuestra comunidad escolar. Por ello, debemos ser cada vez más empáticos, mirar a nuestro alrededor y preguntarnos como podemos ayudar a los demás, generando espacios de comunicación donde nadie tenga miedo a requerir ayuda y tengamos la disposición inmediata de ayudar a todo aquel que lo necesita. Nuestra ayuda, la solidaridad debe ser diaria, siempre en la medida que podamos aportar, debemos hacerlo, con pequeños gestos, pequeños actos que sin duda para quien lo necesita, serán grandes actos de amor.